Sería terrible vivir sin música… (2) 1


Ya le dedicamos una entrada a este lema de 40 cuando la emisora paso a tener el lema “Music Inspires Life” (http://fonoteca40.com.es/2016/07/06/seriaterriblevivirsinmusica/) pero por petición popular hemos querido profundizar en una de las campañas más exitosas que ha tenido 40 en la historia. En el año 1997 la emisora estaba demasiado encasillada en un target de edad muy concreto, los quinceañeros, y quisieron hacer una campaña para elevar un poco la media de edad de los oyentes. La campaña se encargó a la agencia “Casadevall y Pedreño”. Según contó a El País su director creativo Nacho Raventós “El cliente deseaba cambiar la imagen de la cadena, excesivamente relacionada con un público quinceañero y dirigirla a jóvenes más adultos”. En esta dirección trabajaron hasta llegar a Bronca, un vídeo de 25 segundos en blanco y negro. “En él no se quería reflejar al joven JASP y al triunfador, ‘sino a un chico normal. El anuncio retrata un mundo absurdo, raro, con escaparates sombríos estilo años cuarenta, un grupo de seminaristas vestidos de negro riguroso como recién salidos de una película de Buñuel y un padre esquizofrénico que no entiende por qué su hijo no le escucha. Hasta que éste se retira el pelo de la cara y se descubre que lleva unos auriculares puestos y está absorto en su mundo musical”. Por esta campaña la agencia se llevó un premio de la prestigiosa revista del sector “Anuncios”. Aquí dejamos el vídeo de la campaña.
Mario Pérez era el encargado de la voz en off del anuncio y “Wonderwall” de Oasis la canción perfecta para la campaña.



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Una idea sobre “Sería terrible vivir sin música… (2)

  • Antonio

    Buen anuncio y buena campaña. Es cierto que aquí no se refleja tanto al triunfador JASP, sino más bien a un chico normal que, eso sí, parece tener personalidad, saber claro lo que le gusta y lo que no. Algo bueno hicieron porque, veinte años después, me sigo identificando más con el joven de los auriculares que con el cínico hombre mayor.
    Supieron utilizar bien la música como señal de identidad. Efectivamente, para el chico de los auriculares, sería terrible vivir sin música. Probablemente al hombre de gafas le daría igual.