Para un portal dedicado a salvaguardar la memoria histórica de Los 40 Principales, la figura de Juan de Dios Rodríguez Pariente (Madrid, 1950) representa uno de los testimonios vivos más valiosos de la emisora. Definido por sus compañeros como un «radiofonista» de raza —término que adoptó de su admirado Mariano de la Banda para reivindicar al artesano capaz de dominar la locución, la redacción, el control técnico y la gestión—, Juan de Dios fue protagonista y testigo de la transición de Los 40 desde un modesto programa diario en la Onda Media hasta convertirse en un gigantesco sistema nacional e internacional de radiofórmula.

Esta es su biografía detallada, enfocada en su profundo cordón umbilical con la emisora musical líder de España.
1. La chispa inicial: El flechazo de Gran Vía 32 (Enero-Febrero de 1973)
La relación de Juan de Dios con la radio comenzó por puro azar la noche del 18 de enero de 1973. Siendo estudiante de Periodismo en el Instituto de Radio y Televisión, acudió a la novena planta de la Cadena SER con la intención de entrevistarse con Manuel Martín Ferrand, director del célebre informativo Hora 25. Martín Ferrand quedó tan complacido con la charla que, al día siguiente, le encargó colaborar en la revista Tele-7.

Su primer encargo periodístico consistió en entrevistar a las grandes caras de la radio que daban el salto a la televisión. Esto le llevó, en febrero de 1973, a bajar a los estudios de Radio Madrid para conversar en los pasillos con Pepe Domingo Castaño y Joaquín Prat. Ambos presentaban en ese momento, a través de la Onda Media y de la FM de cuatro a nueve de la tarde, las reñidas votaciones de los sábados para elegir el número uno de Los 40 Principales. Fue allí, observando las movilizaciones de los clubes de fans y la mística de las llamadas telefónicas de la audiencia, donde Juan de Dios sintió el flechazo definitivo por la radio musical.
2. El debut del «Infante de Marina» y la mística del Estudio 8 (Agosto de 1973)
En agosto de 1973, con 23 años y mientras cumplía el servicio militar en la Infantería de Marina, Juan de Dios se sometió a una audición técnica ante el jefe de misiones Arturo de la Vega y el mítico director de musicales Rafael Revert. La prueba consistió en improvisar la presentación del éxito «Get Down» de Gilbert O’Sullivan, leer un artículo de prensa y resumir su vida. Tras superar el examen, debutó oficialmente en el micrófono el 20 de agosto de 1973, tomando el testigo de manos de José Luis Arriaza y siendo apadrinado en directo por Pepe Domingo Castaño.

En aquellos primeros setenta, las transmisiones de Los 40 en la FM madrileña se realizaban desde el mítico Estudio 8, ubicado al final del pasillo de la segunda planta de Gran Vía 32. Era un habitáculo de apenas 9 m2 con una mesa de formica gris incrustada en la pared. Su equipamiento era rudimentario y analógico:
- Dos platos giradiscos Lenco.
- Una consola de mezclas Sparta de apenas cuatro canales.
- Un magnetofón Philips de bobina abierta, sin carcasa y provisto de «ojo mágico», donde se reproducían los rollos de programas históricos como el Vuelo 605 de Ángel Álvarez.
- Cajas de pasta gris en el suelo que almacenaban las cuñas publicitarias en cartuchos analógicos.

La emisión en la FM de Radio Madrid se realizaba estrictamente en monoaural, ya que el canal estéreo estaba reservado para el hilo musical Muzac. Durante meses, Juan de Dios compaginó su guardia militar en el cuartel de la Marina de Madrid con los turnos de locución de Los 40 Principales, acudiendo en ocasiones a Gran Vía 32 vistiendo aún el uniforme de infante.
En primavera de 1975, coordinó junto a Olimpia Torres el traslado del Estudio 8 a una nueva zona de la segunda planta, equipada con tecnología de vanguardia: una consola Itame de 12 canales preparada para emitir en estéreo, platos Technics de última generación, sintonizador digital y magnetófonos Revox.
3. El «Estilo 40» y la hermandad de los pioneros
Juan de Dios Rodríguez formó parte de la legendaria generación que asentó el denominado «Estilo 40». Junto a pioneros como Olimpia Torres (la mano derecha de Revert), el periodista de informativos Rafael Luis Díaz, Luis Fernando Montilla, José Luis Fradejas, Pablo Quintana y su compadre José Luis Arriaza, contribuyó a diseñar una forma ágil, desenfrenada y cómplice de dirigirse a la juventud.
La técnica de la radiofórmula exigía un rigor absoluto: el locutor debía hablar («pisar») sobre los compases instrumentales iniciales de la canción, calculando de manera exacta los segundos de la introducción para callarse en el instante preciso en el que comenzaba la voz del cantante. Asimismo, la manipulación física del vinilo requería una liturgia impecable: limpiar el polvo con un trapo especial y calibrar la aguja para evitar que saltara en el aire, lo cual era considerado una deshonra profesional.
4. Prescriptor de álbumes en la Edad de Oro: De «La música de…» a «Superventas LP’s»
Dentro de la programación de Los 40, Juan de Dios se especializó en dar profundidad y madurez a la radiofórmula musical a través de formatos de autor:
- La música de… (1974): En julio de 1974 puso en marcha este monográfico dominical nocturno de noventa minutos, dedicado a repasar la obra de titanes como The Beatles, Neil Diamond, Barry White o Simon & Garfunkel. En 1975, debido al férreo control del Ministerio de Información de la dictadura, el programa debió cambiar su nombre a Su nombre es… y someterse a censura previa, obligando a Juan de Dios a entregar copias semanales de los guiones y listas de temas antes de cada jueves.
- Superventas LP’s (1976): Estrenado el lunes de Pascua, 4 de mayo de 1971 (en el bloque de tarde), Juan de Dios asumió la dirección de este programa diario especializado en álbumes de larga duración. Las discográficas buscaban desplazar el consumo juvenil del clásico single de tres minutos hacia la obra conceptual del artista en formato LP. El programa se convirtió en la «etiqueta negra» de la FM de la SER, atrayendo a las oficinas de Gran Vía a los promotores de sellos históricos como CBS, RCA, Hispavox o Belter.
- El Gran Musical: Compaginó sus turnos frente al micrófono con su labor como redactor del periódico mensual El Gran Musical. Trabajó codo con codo con Revert, Julián Ruiz, Pepe Fernández y Joaquín Luqui. De hecho, rememora con cariño la noche en que, junto a Luqui y varios compañeros, alfombraron con folios las dependencias de la segunda planta para ordenar y meter en sobres las copias mecanografiadas del primer libro de Luqui antes de enviarlo a la imprenta.
- El I Concurso Nacional de Disc-Jockeys (1978): En septiembre de 1978, la SER y la distribuidora Fonogram aprovecharon el arrollador éxito de la película Fiebre del Sábado Noche para organizar este certamen de talentos en Los 40. Juan de Dios participó en la audición de las cintas de casete y en la gran final en directo celebrada en el Parque de Atracciones de Madrid, que otorgó plazas de DJ en las emisoras locales de la cadena a jóvenes promesas como Fermín Rotaeche o Antonio Villar.
5. Joaquín Luqui: El gurú, el amigo y el «hermano» de ondas
La relación de Juan de Dios Rodríguez con Joaquín Luqui («Tío Luqui») traspasó lo profesional para convertirse en una hermandad inquebrantable de complicidad y viajes musicales. Se conocieron en febrero de 1973 cuando Luqui realizaba sus turnos en la FM de Radio Madrid de treinta minutos con su espacio JL en la FM. Juan de Dios fue testigo directo de la singular forma de trabajar de Luqui: anotando datos de los fans en «mil y un papelitos» escritos con letra minúscula e indescifrable mientras los promotores discográficos le asediaban en los pasillos de la segunda planta.

Juntos compartieron hitos históricos de Los 40, como el viaje en tren a Barcelona en febrero de 1977 para cubrir el multitudinario concierto de la banda de jazz-rock Chicago. Años más tarde, con la consolidación del sistema rígido de radiofórmula y la salida de Rafael Revert rumbo a la COPE en 1992, la nueva directiva de PRISA intentó prescindir de Joaquín Luqui. Juan de Dios Rodríguez, junto a Luis Merino, se erigió en uno de los más firmes defensores del veterano prescriptor navarro, logrando frenar su salida y preservando su incalculable valor emocional para la marca.
Tras el trágico fallecimiento de Luqui en marzo de 2005, Juan de Dios acudió de inmediato al tanatorio de la M-30 para gestionar la atención a los medios y coordinar los turnos de entrevistas de las decenas de artistas que acudieron a despedirle. Años después, en marzo de 2014, Juan de Dios se unió a Luis Merino, Alberto Vila y María José Casado para revisar y ordenar los manuscritos inacabados que el locutor guardaba en su mítica máquina Olivetti, logrando publicar su libro póstumo: 3, 2 o 1… Tú y yo lo sabíamos. En abril de 2015, Juan de Dios participó en el emotivo homenaje televisivo a Luqui en Qué tiempo tan feliz junto a Rafael Revert, Luis Merino, Tony Aguilar y José María Íñigo.

6. Dircom de la SER y el gran hito del 40º Aniversario de Los 40 (2006)
En 1998, Juan de Dios regresó a Madrid de su periplo como director de emisoras locales para asumir el cargo de Director de Comunicación (Dircom) del Grupo de Emisoras de la SER y Prisa Radio. Desde este puesto, lideró las grandes campañas de posicionamiento de la marca musical, como la Tarjeta 40, el portal de internet de Los 40 y la campaña estival Zona 40.
Su mayor reto de comunicación corporativa en el ámbito musical se produjo en 2006, al conmemorarse el 40º Aniversario de Los 40 Principales. Juan de Dios formó parte del comité de dirección de la radio —junto a Daniel Gavela, Luis Merino, Jorge Flo y Jaume Baró— encargado de diseñar un despliegue de eventos sin precedentes en la industria musical española:
- Coordinó el histórico reencuentro de casi doscientos locutores, técnicos y antiguos directivos de Los 40 el 18 de abril de 2006 en el Museo Reina Sofía de Madrid. En dicho acto, se proyectó un emotivo montaje en el que Joaquín Luqui reaparecía en pantalla hablando de la emisora, provocando una ovación unánime del sector.
- Gestionó la campaña de prensa del multitudinario concierto de «Los números 1 de 40» en el estadio Vicente Calderón el 17 de junio de 2006, que congregó a más de 50.000 espectadores y recaudó cerca de 700.000 euros para fines solidarios a través de Intermón-Oxfam.
- Supervisó la acreditación de más de 200 profesionales de prensa y televisión para cubrir la histórica gala de diciembre de 2006, que supuso el nacimiento de los Premios Principales (hoy LOS40 Music Awards).
- Colaboró estrechamente con el equipo de TVE liderado por Carmen García Vela para la realización de un reportaje especial en Informe Semanal centrado en la historia de la emisora.
7. Retiro y vuelta a las raíces: «Testigo de Radio» y «Estudio 8»
Tras su jubilación en enero de 2010, Juan de Dios Rodríguez se centró en plasmar toda esta inmensa memoria colectiva de la radiofórmula. Su libro Testigo de radio (ExLibric, 2021) dedica capítulos enteros a desgranar los pasillos de Gran Vía, la trastienda de las discográficas de los setenta, las míticas reuniones de los martes para decidir los «discos rojos» de la semana y el factor humano de los locutores musicales.

Finalmente, en marzo de 2022, regresó simbólicamente a los micrófonos con su podcast Estudio 8 en Subterfuge Radio. El primer episodio del programa estuvo dedicado de manera íntegra a Joaquín Luqui, y a lo largo de sus temporadas ha conversado reposadamente con figuras indispensables de Los 40 como Rafael Revert, Luis Merino, Tony Aguilar o Juanma Ortega, demostrando que, para Juan de Dios, la radio musical nunca fue un simple negocio, sino la banda sonora de la vida de millones de españoles.
